Lección 1

Lección 2

Lección 3

Lección 4

Lección 5

Lección 6

Lección 7

Lección 8

Lección 9

Lección 10

Lección 11

Lección 12

Lección 13

Lección 14

Lección 15

LECCIÓN 5: FORMATO BINARIO

La información que procede del conjunto de sensores CCD o CMOS es analógica. Consiste en una serie de mediciones de las cargas eléctricas generadas por los fotosensores. Para almacenar estos datos en un formato que puedan leer ordenadores, deben convertirse a formato binario. Un ordenador sólo reconoce dos estados: activado y desactivado. A estos estados se les asigna los valores 1 y 0, respectivamente. Un número binario es simplemente una cadena de dígitos binarios 1 y 0, o "bits". El valor de cada bit depende de su posición dentro de la cadena. Contando desde la derecha, la primera posición representa 1, la segunda representa 2, la tercera 4, la cuarta 8, y así sucesivamente. Esto significa que el número binario 1010 representa 8+2, es decir, diez. La mayor parte de la fotografía digital se basa en cadenas de ocho dígitos. "11111111" representa 128+64+32+16+8+4+2+1, es decir, 255. Además, el ordenador también reconoce "00000000", por lo que se pueden formar 256 valores diferentes a partir de la cadena de 8 dígitos. Esto significa que la información de cada píxel se puede almacenar como un numero.

Las imágenes digitales se graban como millones de dígitos 1 y 0. Esta secuencia de números se transforma en una imagen a todo color mediante un ordenador valor entre 0 y 255, representando así uno de los 256 tonos de gris diferentes. No obstante, si existe un grupo de píxeles con filtros rojos, verdes y azules, se estarán reuniendo tres lotes de datos. En vez de una cadena de 8 bits, tenemos tres cadenas, o 24 bits, que definen el color y el brillo del área del píxel. Al número de bits se le suele llamar "profundidad" del color. ¿Cuántos colores diferentes son posibles con una profundidad de color de 24 bits? Multiplique 256 x 256 x 256. ¡La respuesta es algo más de 16,7 millones! Esto proporciona una representación del sujeto que el ojo humano acepta como colores verdaderos.